El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionó ante la Asamblea General de la ONU este martes la creciente injerencia extranjera en la región y sostuvo que, pese a la influencia de Estados Unidos (EEUU), Brasil no puede quedar subordinado a ninguna potencia. Además, reclamó cooperación internacional para combatir el crimen organizado y planteó la necesidad de establecer reglas para el desarrollo de la inteligencia artificial.

Lula se refirió a Estados Unidos como “la mayor potencia militar del mundo” y señaló que esa realidad no puede eludirse debido a la proximidad geográfica. Sin embargo, remarcó que Brasil no acepta quedar dentro de una zona de influencia.

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“Vivimos en un contexto de renovadas tentaciones hegemónicas, Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”, afirmó, según consignó la cadena CNN.

Contra el crimen organizado

El mandatario brasileño también aseguró que su país “no subestima el desafío” que representa el combate al crimen organizado y explicó que presentó a Donald Trump una propuesta para avanzar en la cooperación contra las organizaciones criminales.

“La gente está hastiada de la violencia, pero no vamos a externalizar la responsabilidad de defender nuestras fronteras y garantizar a nuestra población el derecho a vivir sin miedo. No necesitamos portaviones vigilando nuestras aguas, necesitamos cooperación para bloquear el flujo de armas y dinero que alimenta el crimen. Ese es el espíritu de la propuesta que entregué personalmente al presidente de Estados Unidos”, comentó Lula.

El combate a los grupos del crimen organizado se convirtió en una de las prioridades de los gobiernos de la región. En el caso de Estados Unidos, sus tareas de seguridad se extendieron más allá de su territorio, con el despliegue de fuerzas y ataques en aguas del Caribe, una política que fue cuestionada por gobiernos como el de Brasil.

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Críticas a la injerencia extranjera

Lula también sostuvo que la democracia enfrenta amenazas por la “creciente injerencia extranjera” en la región y mencionó particularmente las situaciones de Cuba y Venezuela.

“Dividir el mundo en zonas de influencia y las incursiones neocoloniales en busca de recursos estratégicos son gestos anacrónicos. El pueblo venezolano merece definir su propio destino; Nicaragua no resolverá sus problemas impidiendo que la oposición se presente a las elecciones; la crisis en Haití sigue poniendo a prueba los límites de la indiferencia de la comunidad internacional; en Cuba el mundo observa espeluznado cómo se impone un castigo colectivo a 10 millones de personas mediante un embargo económico, energético y legal”, dijo.

En el caso de Venezuela y Cuba, la potencia extranjera involucrada en esos procesos es Estados Unidos. Recientemente, Lula había dicho a CNN que Estados Unidos era el “gran jefe” de Venezuela y sostuvo que ese país había perdido su soberanía debido a los recientes acuerdos alcanzados entre Washington y Caracas.

Regular la inteligencia artificial

Ante lo que calificó como una “auténtica revolución tecnológica sin precedentes”, Lula también reclamó establecer reglas para el desarrollo de la inteligencia artificial y para las grandes empresas tecnológicas.

“Sería una omisión histórica imperdonable no abordar el reto de regular a las grandes empresas tecnológicas y la inteligencia artificial. Un puñado de tecnoligarcas quiere resucitar una versión del ultraliberalismo digital sin normas ni transparencia. Se está promoviendo una carrera sin límites éticos eludiendo a las Naciones Unidas y el panel científico sobre inteligencia artificial”, señaló el mandatario brasileño.